Mostrando entradas con la etiqueta Google Búsqueda Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Google Búsqueda Libros. Mostrar todas las entradas

17 agosto 2009

Google Books eclosiona

Hace tres años, la sociedad de autores Authors Guild, la Association of American Publishers y varios escritores y editores presentaron una demanda conjunta contra la búsqueda de libros de Google. Ahora Google Books anuncia que ha resuelto esta demanda y va a colaborar estrechamente con sus afiliados de la industria para publicar muchos más libros de todo el mundo online. Google Books ha habilitado una interfaz para que usuarios, autores y editores puedan utilizar la plataforma para la publicación y búsqueda de obras intelectuales licenciadas con Creative Commons o dedicadas al dominio público. Google Books se convierte de este modo en la forma más directa y efectiva para dar con un libro publicado. En estos momentos el buscador indexa más de siete millones de obras.

21 enero 2009

Los obstáculos de Google Books

El programa Google Books empezó hace cuatro años a digitalizar libros y a ofrecer online fragmentos de algunos ejemplares protegidos por copyright. Hace unos meses, tras dos querellas, el gigante informático se vio forzado a firmar un acuerdo millonario en EE UU para indemnizar a autores y editores. Aunque el acuerdo debe ser ratificado por un juez, los editores españoles han anunciado que reclamarán parte de los 34 millones de euros que Google ha puesto encima de la mesa como indemnización. No obstante, Google no ha admitido nunca haber violado la ley. La compañía considera que la publicación de fragmentos protegidos por copyright es compatible con la noción de "uso justo" que recoge la ley de propiedad intelectual de EE UU. Actualmente, Google Books está digitalizando libros de dominio público o descatalogados, pero también contenidos protegidos y libros sujetos a derechos de autor. El destino final de ese catálogo digital de los nuevos tiempos son ordenadores portátiles, agendas electrónicas, teléfonos móviles y dispositivos para leer en formato digital.

14 febrero 2007

Haz de tu defecto un defecto mayor

Google News es condenado por referenciar fragmentos de noticias de medios informativos belgas.

De nuevo Google se ve golpeado por la política de los medios informativos de no permitir que use fragmentos de sus noticias. Noruega impidió este ejercicio hiper textual y France Press se coloca en la misma estrategia. Recordamos que Google News ofrece la referencia de la noticia : un pequeño fragmento (entradilla en el argot del redactor) un screenshot de la página y el vínculo directo con la noticia.

Pues para los dueños de estos medios esto atenta contra los derechos de explotación de sus contenidos. Es paradójico el caso que estas noticias pueden encontrarse libremente en las agencias, ya que son éstas las originarias del texto informativo, y no los periódicos. Quizá el miedo de los periódicos es que Google News supone un ranking indirecto de noticias. Quizá ciertos periódicos tienen miedo a quedar los últimos... Así, si hoy buscamos google news acotando España, la primera web es la de Noticiasdot (Chile) y la segunda es de El Periódico. Si buscamos propiedad intelectual, aparecen La Voz de Galicia y la Cadena Ser tras la agencia de noticias AnsaLatina. Parece que en Latinoamérica han entendido mucho mejor las tendencias y las necesidades de los usuarios.

Uso de Adsense en los medios informativos: la Cadena Ser

Es indudable que esta redacción se considera muy lejana a belgas, noruegos y franceses. Es un error provocado por el paroxismo de la protección de contenidos informativos. En lugar de encontrar la virtud en el efecto de las TIC, se atrincheran y eligen 'no existir' en la red. Sin embargo, la Cadena Ser (como otros medios), de donde hemos conocido esta noticia, en lugar de dar portazo, aprovecha la ventaja que le ofrece Google e incorpora AdSense para sacar rendimiento de sus contenidos en la red. Haz del defecto una virtud...



27 septiembre 2006

Google arriba a la Universidad española

Era cuestión de tiempo. Si hace algo más de un año Google anunciaba la digitalización masiva del acervo de universidades norteamericanas e inglesas (Oxford, California, Michigan, Harvard y Stanford, la pública de Nueva York y la del Congreso de los EE UU), la Universidad Complutense se posiciona en el tablero europeo asociándose al proyecto.

Según Google, su objetivo es sencillo, facilitar la búsqueda de libros relevantes, en especial aquellos que no se pueden encontrar de ningún otro modo, como por ejemplo libros descatalogados, al tiempo que se respetan los derechos de autores y editores.

Google vs. Europa
¿Hemos de entender la acción de la Complutense como un signo indiferente a los planes europeos, partidarios de crear un frente común hacia la iniciativa anglo-norteamericana? Indudablemente, hay una estrategia institucional, pero del mismo modo, no creo que ninguna universidad hispana quede indiferente viendo cómo Google Books referencia miles de libros en español y ninguno de ellos proviene de sus estanterías. Eso puede suponer una pérdida de influencia más que grave en los próximos años.

Ahora Google puede presumir de que su proyecto ya no es solo englosajón. Uno no tiene más remedio que pensar en las consecuencias, como en un inmenso campo de fichas de dominó: ¿Para cuándo una universidad asiática? Y en términos de lengua, ¿qué marcará en Iberoamérica está decisión española?

Hay algo que inquita bastante: el valor económico de una biblioteca digital era hasta ahora más abstracto. Google ha etiquetado el valor de cualquier proyecto de estas características con Google Books. Contabilicen el costo de Google por cada libro digitalizado y eso es grosso modo lo que mañana vale, por ejemplo, la Cervantes Virtual.


Consecuencias en los derechos de autor

Google será el artífice de dar acceso visible a todo el dominio público estacionado en la biblioteca de la Universidad Complutense. Hay que incidir en este punto. Este proyecto de Google ataca bien poco a los cesionarios de los derechos de autor de esos libros, por tanto.

Ahora bien, si Google proyecta esos libros en la Red, al mismo tiempo se convierte en editor. Es por tanto competencia legal de cualquier editor que desee hacer lo mismo en papel.

La cuestión no varía: generación de derechos sobre dominio público, puesto que la Ley de Propiedad Intelectual legitima la generación de derechos privativos a partir de dominio público. Es decir, si una editorial desea publicar una obra de dominio público, ostenta los derechos exclusivos de su edición. En un futuro próximo, la Universidad Complutense y Google se convertirán en editores digitales con derechos de autor privativos sobre esas publicaciones digitales.

Lo que es de esperar es que mantengan voluntariamente la filosofía del dominio público, y que se faciliten esas publicaciones a los usuarios con todos los derechos, devolviendo así a la sociedad lo que la sociedad les ha facilitado.

Por citar un ejemplo, la Cervantes Virtual tiene digitalizado dominio público, pero no facilita completamente los derechos a los usuarios de ese dominio público. Es decir, no mantiene el dominio público de sus propias ediciones (prueben a imprimir algunas de ellas). Parafraseando a Lessig y con cierto sentido metafórico que no niego, "Nadie puede hacer a la Cervantes Virtual lo que la Cervantes Virtual a hecho a Cervantes".

19 julio 2006

El ciclo digital frente a la pasta de papel

Recuerdo que cierto novelista me contaba que, después de la publicación de su novela, la editorial (no precisamente de las pequeñas), le envió una carta comunicándole que los ejemplares no vendidos iban a ser convertidos definitivamente en pasta de papel, y que si él consideraba conservar alguno, era el momento de acopiarlo. Me pregunto si las editoriales no deberían encontrar una visión de las TIC como mediadoras entre ellos y la pasta de papel. Si no lo hacen, creo que serán ellas las próximas en convertirse en polvo digital.

Google defiende su proyecto

En éstas, Bernardo Hernández, director de Marketing de Google España, va y dice que La legislación estadounidense permite reproducir los libros de las bibliotecas. Google reprodujo con permiso de éstas parte de los libros, no la obra en su totalidad. Pero si el editor lo pide, se retira su contenido. Hernández daba la clave de la utilidad del buscador: el ciclo de un libro en papel es muy corto, en Internet puede ser eterno.

El origen de la polémica es que Google ha digitalizado sin autorización extractos de cientos de libros de esta editorial que residen en la Biblioteca de Michigan. ¿Eso es pecado benial o mortal?, que diría mi abuela. El caso es que si uno acude a la página de información del proyecto Google Búsqueda de Libros (de reciente aparición en español) se asegura que podremos visualizar el contenido completo de libros de dominio público y, si se trata de libros protegidos por derechos de autor, sólo se mostrarán algunas páginas.

Who's afraid Google Book Search?

En España, la reforma de la ley de PI (2006) menciona que se pueden reproducir sin el permiso del autor pequeños fragmentos de su obra. Es decir, ofrece cierta subjetividad en cuanto a magnitud, seguramente para que un juez, ante una posible demanda, decida finalmente qué es pequeño. Estupendo, porque si el juez ha visto Barrio Sésamo, no hay problema.

Publicaciones de la Universidad de Alicante no tiene miedo a Internet

El Servicio de Publicaciones de la UA ofrece gratis como PDF o E-book desde hace unos años títulos que, simultáneamente, vende en su edición en papel. Cuenta ya con una catálogo de más de un centenar en lo que llama biblioteca digital. ¿No debería ser Librería Digital? Pues eso depende, porque si usted elige, por ejemplo, descargar un título en su versión digital, está usted ante una biblioteca; pero si prefiere comprar su versión en papel, acaba de trasladarse a una librería… Una apuesta más que interesante y valiente que le ha dado un prestigio merecido en el entorno universitario de este país. Sería interesante conocer algunos resultados y proponerla como esudio de caso. Más interesante sería que todos esos títulos fueran Open Content para poder estudiar cómo cohabitan con el mercado del libro académico.

13 julio 2006

Guía legal para blogueros

Los blogs han provocado la publicación de contenidos sin intermediarios, de manera directa e internacional de cualquiera que tenga algo que decir. Nos hemos convertido repentinamente en editores de nuestro propio artículo científico, de nuestra propia columna periodística, o de nuestra propia noticia de actualidad. Ahora bien, ¿conocemos nuestros derechos como creadores de ese material? La ONG Derechos Digitales de Chile ofrece una guía interesante incluso para jurisdicciones ajenas.

Ante el disparado fenómeno bloguero chileno, la ONG Derechos Digitales, integrada por un grupo de abogados de Santiago, se planteó la importancia de llamar la atención sobre los derechos que emanan de la gran masa crítica chilena que se ha convertido en relativamente poco tiempo en generadora de contenido.

Así, decidieron realizar un estudio sobre libertad de expresión, responsabilidad legal, protección de la privacidad, derechos de autor y normas laborales de los redactores de blogs. El resultado es la Guía Legal del Blogger, de lectura sencilla (a modo de FAQ), donde podemos encontrar aclarar algunas de las dudas y despejar leyendas urbanas sobre todos estos temas, si bien muchos de los aspectos tratados tienen aplicación legal sólo en Chile.

Además, la guía aconseja tener una actitud abierta con respecto a los contenidos de nuestros blogs y ofrecer la posibilidad de que permitamos algunos derechos, ofreciendo el modelo Creative Commons.
Bajo nuestra opinión, a la ONG sólo le falta ofrecer el código para que todos los interesados puedan incorporar la guía en la barra de su blog... Por lo demás, es una enorme iniciativa práctica, un modelo que sin duda provocará la imitación de otros países.

07 junio 2006

Un grupo editorial francés denuncia a Google

Poniendo del revés la frase, la editorial La Martinière hizo suyo que el mejor ataque es una buena defensa y presentó denuncia por ataque al derecho de propiedad intelectual contra Google ante el Tribunal de la Gran Instancia de París.

El motivo de la denuncia es que Google 'tiene la intención' de digitalizar millones de libros para disponerlos en Internet (Google Book Share). ¿Qué hay de coincidencia en que la editorial y la propuesta de un buscador europeo (Quaero) provengan del mismo país? No sabemos si es realmente sincera la declaración del grupo editorial de que su objetivo es la protección de los fondos editoriales de sus empresas Le Seuil, (Francia), Delachaux et Niestlé (Suiza) y Abrams (EE. UU.). El origen de la denuncia es que Google ha digitalizado sin autorización extractos de cientos de libros de esta editorial que residen en la Biblioteca de Michigan.

Hace unos días leí que el monopolio sobre la patente del cinetoscopio en la Silent Era provocó que algunos productores miraran Hollywood como solución no solo por su clima y la diversidad de sus parajes, sino por su cercanía con la frontera Mexicana, ya que eran perseguidos por agentes federales y tenían que recoger de tanto en tanto sus bártulos y huir.

Es curioso que la mayor expansión norteamericana se haya producido a través de una industria que nació de la infracción de una patente. Las especias, el caucho, el cine... ¿Le toca a Internet?